martes, 24 de abril de 2012

Appalatin en Appalachia



Dubtonic KRU compartió escenario con Appalatin. Un fan muestra la bandera de Jamaica país de origen de esta banda

En las últimas tres semanas Appalatin (http://www.facebook.com/#!/appalatin) ha ofrecido una serie de conciertos en distintos lugares de Kentucky. En cada presentación la atmosfera se torna diferente, así también los listados de las canciones se van modificando, tratando de ofrecer una gama de ritmos que incluyen el diverso sonido de la banda. Al final cada concierto fue una nueva experiencia.

El mes de abril se inició tocando en el bar ZaZoo´s. Este lugar que se ha convertido eventualmente en la casa de Appalatin (http://www.facebook.com/#!/appalatin). David, sonidista de ZaZoo´s, conoce nuestro sonido y ajusta cada detalle para que nos escuchemos muy bien, desde las guitarras hasta las percusiones. Para David ya es tarea fácil.  

Ahí compartimos el escenario con un grupo de reggae. “Dubtonic KRU” ellos son de Jamaica. Estos músicos fueron ganadores del primer lugar en un festival de Reggae organizado en México. (http://www.youtube.com/watch?v=xiBVvOQDIn0).

Appalatin interpreta Alpa Mayo, en la biblioteca pública de Lexington.


Al día siguiente viajamos hacia Lexington, Kentucky, a una hora y media de nuestra sede: Louisville. Nos invitó a tocar Kentucky – Ecuador Partners.  En medio del silencio y el olor característico de los libros (muy relajado)  nos presentamos en la biblioteca pública de Lexington. Los organizadores se mostraron felices, fuimos el cuarto grupo en el mes de abril en tocar en su modesto escenario. Butacas cómodas, un escenario digno de un artista y reflectores especiales para crear una atmosfera de un buen espectáculo.

Al final de nuestra presentación los aplausos y felicitaciones del público fue el mejor pago recibido esa noche. Un niño repetía “eso” una frase que Appalatin se la ha apropiado para afirmar “that´s right”; el resto del público no dejó de reírse y disfrutar con nosotros la hora y media de nuestra música. Fue una noche divertida.

Posteriormente el público llegó para conversar con nosotros. Algunos compraron discos otros más pidieron tarjetas de presentación para seguir nuestras pistas, tanto en la página web y en facebook.

Vista de Hazard, Kentucky, durante la gira de Appalatin


Ese mismo día se partió hacia Hazard, a dos horas de Lexington. El piloto destinado para conducir la autovan fue un experto. Ni más ni menos, Steve, el señor percusionista del grupo. Las angostas calles pero sobre todo las curvas pronunciadas requerían de un conocedor. El rosto de Steve era más que feliz. Mostrar el camino al resto del grupo, íbamos rumbo a casa, lugar en donde él nació y más emocionante era que el día siguiente tocaríamos en una de las las primeras escuela de la vida de Steve.

Las casitas ubicadas a la orilla de la carretera, algunas, eran iluminadas por una tenue luz, muy similares a los parajes de cualquier país latinoamericano, resultaba un tanto contradictorio… pero real, esto con referencia a las normas de este país, (EE.UU) con el tema de la seguridad vial. Y es que es resultaría complicado, el terreno no lo permite, son montañas y no hay áreas planas para construir casas, de manera que la opción más lógica para vivir y sobrevivir no es más que edificar hogares cerca de la carretera.

Appalatin en Hazard. (Hizo falta Alex Molina).
Por todo ello, este viaje fue significativo para los Appalatin (www.appalatin.com). Subir a las montañas de Appalachia similares a las montañas de Marlon de su Nicaragua, o de Luis de su Guatemala y México;  o similares a la portada del disco del mismo Ecuador de Fernando fue una sensación de estar en casa. Los terrenos que hemos recorrido en Kentucky suelen ser planos. Totalmente planos.
Fue un recorrido nostálgico y emocionante. Nos conducíamos al lugar en donde nació el nombre de Appalatin, es decir, mitad Estados Unidos (Appa) y mitad latinoamericana (latin).
Es miércoles casi jueves, se llegó a la casa de Steve, el señor percusionista y organizador de este pequeño tour.
El día jueves ofrecimos un concierto en Roy G. Eversole School. Fue un concierto especial. Tocar en la escuela en donde estudió Steve era significante. Él se vio muy contento y emocionado. “Aquí estudié yo, en aquel sitio jugaba (señalaba con el dedo”, un compañero del grupo le pidió que mostrara el baño, sin titubear Steve señaló hacia las gradas y a mano derecha, “ahí puedes ir”, explicó.
Los niños y niñas estuvieron muy contentos y emocionados, lo estuvieron aún más cuando el propio Steve afirmó “yo también estudié en este escuela”, los aplausos subieron de tono y las caras eran de orgullo.
Alumnnos felicitan a Mason por tocar el contrabajo. Al fondo Marlon comparto con una de las organizadoras del evento

Al finalizar el concierto los estudiantes se acercaron a los músicos. Tenían muchas preguntas en torno al concierto. Una de las estudiantes preguntó a Mason: -de dónde era, tu contrabajo es pesado (y vaya que si lo es) y qué otro instrumento musical tocas-, Mason como siempre, respondió muy amable a todas las inquietudes.

Al terminar en la escuela fuimos al Community and Technical College, para el "Taste of Hazard”, una actividad especial organizada por el Hazard Performing Arts Organization,(http://www.hazardperformingarts.com/2011_appalatin.html). Al principio se presentaron algunos obstáculos con el sonido, pero luego se resolvió. Ese día nos vestimos modestamente elegantes y  empezó la fiesta.

La mesa más feliz era la de los papás de Steve. La gente llegaba a felicitarlos por el sonido de la música de Appalatin (www.appalatin.com/). El concierto terminó y la gente quedó complacida. Luego llegaron los invitados de la fiesta a felicitarnos.
"Eso". Appalatin ofrece el último concierto a estudiantes de Hazard High School

Al día siguiente se ofreció el último concierto de esta pequeña gira pero significante para Appalatin. Los anfitriones fueron los alumnos de Hazard High School. Al igual que en Roy G. Eversole, los alumnos respondieron con aplausos y bailaron a ritmo de Appalatin. La última parada se hizo en Daniel Boone National Forest, en donde comimos, caminamos y conversamos algunos minutos.